La teoria del todo o nada - Sheila Medina
La teoría del todo o nada | Sheila Medina
Sinopsis
Carlota Ferrer siempre ha vivido entre dos mundos en los que no ha acabado de encajar: la astrofísica y el periodismo. Por eso cuando acepta trabajar en el mismo periódico en el que su padre dejó su legado lo hace con una doble intención. Descubrir la verdad de su familia y encontrar su propia voz. Lo que no imagina es que el universo tiene sus propios planes. Un evento de moda, un cruce de miradas imposible de ignorar y un Big Bang emocional capaz de obligarla a reformular no solo sus teorías sobre el amor.
¿Será capaz de reescribir las leyes de su propio universo?
Crítica
Frases
- El sí está reservado para los valientes. Atreverse implica aceptar riesgos, dejar atrás la comodidad y lidiar con las consecuencias, envueltos en un aura de inestabilidad y duda. De hecho, sería un error creer que al explorar lo desconocido no sentimos miedo. Es precisamente la consciencia de su existencia y la determinación de continuar lo que nos acerca a nuestra auténtica esencia. Un salto de fe hacia nosotros mismos.
La ciencia define la incertidumbre como la imprecisión en la predicción de eventos. Por eso existen los márgenes de error, y por eso utilizamos la probabilidad para entender el mundo que nos rodea. En resumen, que la experiencia es un grado y nos ayuda a no repetir las mismas tonterías más de tres veces. Aunque, siendo humanos y honestos, ¿no es ese nuestro talento innato?
Algunos síes modifican el rumbo de la historia. Como e valiente sí de Margaret Hamilton, que lideró el desarrollo del software del Apolo 11 y con ello permitió que el ser humano llegase a la Luna, gracias al sistema de priorización de tareas de la nave. O el sí de Jane Austen, que transformó la narrativa romántica para siempre, rompiendo moldes literarios y desafiando el contexto social. O el sí a liberarse del corsé, que impulsó Coco Chanel y que no fue solo un acto de moda, fue una revolución, que dio un nuevo giro a las prendas de las mujeres y les permitió mayor movilidad.
Otros síes, en cambio, resultan menos afortunados, como el sí, me lo compro porque me lo merezco, que deja tu cuenta bancaria temblando; el sí, ¿por qué no? de tu último match que, con alta probabilidad, se convertirá en tu próxima decepción amorosa; la reseca monumental que arrastras todo el domingo después de pronunciar el sí pero esta es la última; y el clásico sí, quiero pasar el resto de mi vida contigo que, años más tarde, desemboca en un por supuesto que sí, quiero el divorcio.
- Nuestras vidas, al igual que el universo, están en constante expansión, impulsadas por todos nuestros síes. Cada uno posee, por lo tanto, el potencial para convertirse en una gran decisión o en el peor error.
- Me pregunto si detrás del primer me gustas mucho se esconde un pero ya te cambiaré, si un para siempre es, en realidad, un por ahora.
- Dicen que conocerse a una misma es la base de la libertad, la autenticidad y la toma de decisiones conscientes. Una especie de brújula interna que te orienta. Aunque la mía parece estar rota... ¿ o solo tengo miedo de aceptar hacia dónde me lleva?
- Un gran poder implica una gran responsabilidad.
- Resulta curioso: si no hay ciencia que lo avale, ¿por qué incluso los seres más racionales caemos en las redes de la superstición? Quizá es porque la incertidumbre nos produce urticaria y la ambigüedad nos incomoda. Incluso para justificar la mala suerte en el amor, necesitamos encontrar patrones. Parece que culpar a Mercurio retrógrado, al destino o al número trece, entre otros, se ha convertido en un recurso popular para calmar la frustración cuando las cosas se tuercen.
- ¿Qué crees que es más peligroso: alguien que sabe exactamente lo que quiere o alguien que no tiene ni idea de lo que busca?
Se acaricia la barba, que cubre ligeramente su mandíbula.¿Qué edad tendrá?
- Tic Tac...
- Ambos son igual de peligrosos; solo les diferencia la forma en la que te harán daño. Ambición o incertidumbre. ¿Con cuál te arriesgarías?
- Los grandes científicos dicen que mirar el cielo es un viaje de autodescubrimiento.
- - Las relaciones se basan en la confianza y en el compromiso. Yo he roto ambos pilares. Además de coquetear en el evento de moda del año, también he soñado que besaba a ese completo desconocido.
(...) La atracción en sí misma no puede ser una traición, ¿verdad? Quizá la fidelidad es una construcción social que nos obliga a reprimir nuestros deseos naturales. Pero si todos podemos sentir esos impulsos en algún momento, ¿no es esa la verdadera prueba de amor? Apostar conscientemente por una persona pese a la atracción que sintamos por otras. Quizá ser fiel no sea innato a nuestra naturaleza, pero elegir serlo nos hace más humanos.
- - No te escaparás de las comparaciones, así que no gastes energías en evitarlo, cielo. No has nacido para ser la sombra de nadie, ni siquiera de tu padre; estoy segura de que con tu talento encontrarás la forma de brillar con luz propia.
- Tengo la sensación de que nunca es... suficiente.
- Una lágrima recorre mi mejilla durante varios segundos, hasta que decido hacerla desaparecer con los dedos.
- Esa vocecita que te habla es tu propio miedo. No estás siendo justa contigo. Deja de autosabotearte y confía en lo que eres capaz de hacer.
- Los sueños son como un espejo que refleja nuestros miedos, anhelos y conflictos sin resolver. ¿Qué me trata de explicar mi yo más profundo?
- Contemplo las estrellas que copan el cielo. Algunas resplandecen con vitalidad, desesperadas por mostrar su grandeza. Otras titilan como si en su interior se estuviese librando una batalla mortal. Hay estrellas que continúan brillando a pesar de estar ya muertas. Lo que observamos desde la Tierra son los recuerdos que aún viajan a través del espacio y, por supuesto, del tiempo.
- Tener la capacidad de elegir, en este caso entre ser o no fieles, es un poder que nos diferencia de otros animales, aunque Nietzsche pensase que no se puede ser fiel a los demás sin sacrificar nuestra autenticidad.
- Abandonar nuestra propia verdad implica cruzar nuestro punto de no retorno. En astrofísica, esto se conoce como el desencadenamiento del fin de una estrella bajo el peso de su propia gravedad. En las relaciones, ese punto es el autoengaño, una fuerza que nos mantiene unidos a una conexión emocional cuando, en realidad, ya se ha consumido todo el combustible. El autoengaño nos obliga a cruzar una importante línea roja: la que separa lo que queremos y lo que creemos que deberíamos querer. Eso provoca el principio de nuestro fin: el colapso emocional.
Porque el mayor compromiso es el que establecemos con nosotros mismos.
- La nostalgia suele ir de la mano de los recuerdos. Al igual que el vino, nos abraza con calidez, aunque a veces nos distorsione la realidad.
- No es extraño que aparezca el agotamiento emocional cuando la rutina atrapa el amor bajo el gigantesco peso de las expectativas irreales y la comunicación entre ambos se parece a la de una empresa de logística. Hasta hace poco hablábamos de estar quemados laboralmente, pero ahora el olor a desgaste sentimental parece haberse escapado a través de las ventanas de la oficina para instalarse en nuestra vida personal. ¿Es el burnout amoroso la consecuencia natural de un mundo que viaja a la velocidad de la luz?
- Martín y yo somos como esas estrellas que parpadean en el cielo, en plena lucha por sobrevivir. Su final comienza mucho antes de que podamos apreciarlo. Poco a poco, la energía se agota mientras el núcleo se somete a una fuerza implacable: la gravedad. Cuando el equilibrio se rompe, todo lo que la mantuvo estable se desmorona y el final es irreversible.
- - En ocasiones, las relaciones son como cuerpos en reposo que, por costumbre o miedo, siguen ahí, inmóviles. Tú eres la única fuerza que puede cambiar ese estado. La inercia, hija, nos hace resistentes al cambio.
- Enmudezco durante unos segundos - Carlota, como diría Nina Simone, tienes que aprender a levantarte de la mesa cuando ya no se sirve, amor.
- Siempre imaginé los finales como grandes explosiones que lo arrasan todo. Pero el nuestro es como el de una supernova: el desenlace inevitable de un proceso largo y silencioso, que desencadena una destrucción feroz. Poco a poco, los restos de nuestro amor se expanden a todas direcciones, dejando una huella imborrable, aunque a simple vista parezca que jamás existió. Entonces lo comprendo: el verdadero dolor no es el final, sino lo que le sigue, el vacío que te arrastra hacia su propio centro de gravedad y te obliga a enfrentarte a lo único que queda allí. A ti misma.
- Soy consciente del poder de un te mentí. La amabilidad amortigua el dolor y, probablemente, la mayor verdad es que todos mentimos.
- Supongo que el nudo invisible de mi garganta no es más que mi miedo atávico de aceptar la fragilidad de nuestras relaciones y la impermanencia de la vida.
Las estrellas tampoco son inmutables. Nacen, evolucionan y se extinguen en un tortuoso camino cósmico. Se originan a partir de una nube de gas y polvo desordenado, sin un propósito claro. Sin embargo, las partículas comienzan a ordenarse, atraídas por una fuerza invisible, colapsan y brillan de nuevo. En su evolución, luchan por mantener el equilibrio entre las fuerzas opuestas que las gobiernan. Y, en este principio básico, también aplica a los seres humanos: nacemos, perseguimos sueños, ansiamos pertenecer, nos equivocamos, tomamos decisiones, afrontamos miedos, nos rompemos, nos transformamos para sobrevivir y, finalmente, morimos con la esperanza de haber dejado huella para poder vivir eternamente en la memoria de quienes amamos. Es el viaje de la vida, un ciclo eterno, como el de las estrellas. Nietzsche tenía razón: " Es necesario llevar un caos dentro de sí para dar luz a una estrella danzarina"
- La única certeza a la que me he aferrado estas últimas semanas ha sido que todo en esta vida tiene un principio y un fin. La relación con la que siempre imaginé un futuro ya es pasado. El trabajo más largo que he tenido se convertirá hoy en una etapa cerrada. Y, pese a la incertidumbre, empiezo a intuir que este no es el verdadero final, sino que forma parte de un ciclo mucho más grande.
El universo está lleno de curvas que regresan al punto de partida. Es la manera más eficiente y estable de asegurar su supervivencia. Los planetas orbitan, aprovechando la gravedad y la inercia; las estrellas mueren y nacen en una nube de gas y polvo, por un ciclo continuo de regeneración. Los humanos, de alguna forma, perpetuamos este patrón.¿ Y si nuestras decisiones no nos llevan en línea recta? Cerramos etapas laborales para abrir nuevas, rompemos relaciones para construir otras, recuperamos tendencias de forma recurrente...Nos creíamos originales, pero todo se acaba repitiendo o, quizá, adoptando variaciones.
Estos días he llegado a la conclusión de que, de un modo u otro, los pedazos rotos de mi vida empezarán a reordenarse y que, con el tiempo, brillaré con una nueva identidad. La evolución es la esencia de la vida, porque nada permanece estático.
Siempre estuve convencida de que éramos dueños de nuestro destino. La astrología o el tarot me parecían excusas cobardes ante el miedo de tomar el control y responsabilizarnos de nuestras decisiones. Pero si el universo sigue patrones y, según la ciencia, la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma..., ¿dónde queda nuestra libertad? Mis planes se han desmoronado sin mi permiso. Me pregunto si he pasado demasiado tiempo intentando planificar cada detalle, creyendo que el control era real, cuando era tan solo una ilusión.
¿Sería más valiente si cediese el control, confiando en que el universo tiene sus propios planes para mí?
P.D: Nunca me han gustado las despedidas, me incomodan. Por eso mismo, aquí no lo haré. Querido lector, puede que esto no sea un adiós y que volvamos a encontrarnos en el siguiente comienzo, solo que de un modo distinto. Al fin y al cabo, todo parece girar en un bucle cósmico.
- - Tal vez perderse sea la única forma de encontrar nuestro destino.
- La lluvia es como la vida, no puedes evitarla. Tan solo decidir si disfrutas bajo la tormenta o te resguardas de ella.
- - Donde la gente ordinaria encuentra límites, la extraordinaria los convierte en posibilidades.
- - Los hechos sin humanidad se pierden en un mundo donde la información compite con mil distracciones.
- Un ciclo lunar completo se compone de ocho fases. Las mismas que necesitan un corazón roto o más bien descosido para remendarse. Porque el desamor no es un proceso lineal, ni acaba con el adiós. Incluso cuando eres tú la que decides poner el punto final. El duelo empieza con esa desorientación incómoda del ¿y ahora qué?. Después aparece la negación que, en mi caso, ya había vivido antes de oficializar mi ruptura. Se materializa en forma de rutina funcional y consigue anestesiar cualquier emoción. Luego llega el desfile interminable de todos los ¿y si...? Hasta que entra en la ecuación la nostalgia edulcorada junto a la playlist compartida, recordándote solo la parte bonita del cuento. Entonces lloras. Sola. En pijama y con una copa de vino, mientras te preguntas si deberías escribirle, simplemente para ver cómo está. Es hora de ir a comprar pañuelos, amigas. Finalmente, un día te despiertas aceptando con cierto humor, que eres oficialmente Bridget Jones. Si algo tienen en común ambos procesos es el tiempo, que, como decía mi abuela, lo pone en su lugar.
- Tal vez eso de que cada relación es un mundo iba en serio. Puede que no existan leyes universales para el amor y que cada uno debe encontrar su propio planeta afectivo, con una atmósfera que permita respirar sin ahogarse y un clima estable sin tormentas emocionales que faciliten amar en equilibrio.
- ¿Cuánto tiempo hace falta para que tu contacto frecuente pase a ser solo otro número en la agenda?
Superar un duelo consiste en eso precisamente: convertir en nada a alguien que lo fue todo. O quizá no estamos superando al otro, sino a la parte de nosotros que se fue con esa relación. Obligándonos a reconstruirnos y dejando atrás esa identidad compartida.
El amor ha cambiado.
Pero el desamor también.
El duelo se ha digitalizado. Se ha vuelto más intrusivo y, en muchas ocasiones, más cruel. Antes, podías reconstruirte en silencio, sin la tortura de visualizar las stories de tu ex, sonriendo en un après-ski en Andorra con sus amigos y vistiendo esa ropa que juró que no se pondría jamás. Hace tiempo, bastaba con guardar en el armario la caja de zapatos repleta de recuerdos: las entradas del concierto de La Casa Azul al que fuisteis juntos, unos billetes de avión a Menorca y unas polaroids arrugadas. El dolor era físico. Y analógico. Ahora el dolor se almacena en carpetas en la nube y se reproduce en bucle en posts de redes sociales. Las despedidas modernas consisten en desvincular cuentas compartidas, silenciar las notificaciones y archivar los chats. Porque ya no necesitan tirar de memoria para recrear conversaciones en tu cabeza, la puedes leer cronológicamente en tu historial de WhatsApp. Y así, poco a poco, vas eliminando cookies emocionales. Pero lo jodido del amor moderno o, mejor dicho, del desamor, es que persiste su huella digital. En la memoria y en el corazón.
- Entre el deseo y la realidad hay una brecha donde el atrevimiento se pierde y la logística compite con la excitación.
- Deseamos que alguien nos vea y nos elija, pero nos adentramos en el mundo de las citas con una máscara digital que oculta, detrás de un selfi perfecto, un terrible miedo al amor y al rechazo. Porque hoy en día parece más fácil desnudarse físicamente que emocionalmente.
Por eso saltamos de una historia a otra como si solo nos interesase el capítulo piloto y, cuando calmamos nuestra sed de placer y distracción, lo abandonamos. No necesitamos a nadie más.Puede que estemos confundiendo ser autosuficientes con no permitirnos necesitar a nadie.
Así que, yo me pregunto, si hay tantas opciones para hacer match, ¿por qué es tan difícil encontrar amor?¿Estamos ante la paradoja del amor moderno?
- Yo siempre explico que el amor contemporáneo es como nada en mar abierto, donde la corriente te empuja.Si luchas contracorriente, te deja sin energía. Si no haces nada, te acaba arrastrando. La clave está en aprender a gestionarla. Digamos que ahora hay tes corrientes principales que afectan la consolidación de los vínculos.
(....) - La primera corriente es la forma en la que actualmente nos relacionamos. En un alto porcentaje, de forma digital. Tenemos acceso las veinticuatro horas al mercado sentimental, lo que incrementa la dispersión y el miedo a elegir mal. Nos volvemos más impacientes y utilizamos tácticas de evitación o captación emocional a la hora de relacionarnos.
(...) - La segunda corriente hace referencia a los nuevos modelos afectivos. Ahora tenemos mayor libertad para elegir el formato que mejor nos convenga en nuestras relaciones, pero para ello necesitamos preguntarnos realmente qué es lo que queremos. La falta de autoconocimiento, sumado a los pocos referentes en relaciones modernas y a la herencia emocional, nos limitan y generan una mayor incertidumbre y ansiedad.
- Las relaciones son solo el envoltorio. El amor se construye con comunicación, respeto y compromiso, que no está ligado a la exclusividad sexual. Y, como puede intuir, muchas relaciones monógamas están vacías.
(...) - La maleta emocional que arrastramos. Es decir, la forma en la que nos vinculábamos con nuestras figuras de referencia de niños afecta a nuestra cuenta corriente afectiva. Hoy en día tenemos más donde elegir y un modelo más flexible, pero esto solo amplifica los patrones de siempre si no hay un trabajo personal previo.
- - Lo que me está diciendo es que, para usted, una relación perfecta es la que no muestra confrontación, como la de sus padres. Pero ¿qué ocurre cuando hay un desacuerdo? Las personas vivimos en constante evolución, lo lógico es que haya momentos de fricción y aprendizaje conjunto. Si no, todas las relaciones serían un fracaso. ¿No cree que el amor debería permitir ruido, contradicción e imperfección?
- - Bueno, te voy a dar unos cuantos consejos ahora que formas parte del equipo de solteras. - Escucho la voz de mi amiga al otro lado de la cortina - Te recomiendo huir en los siguientes casos. Primero: si tienes que enseñarle a un tío lo básico, suspendido. Se viene de casa ya educado. - Me ajusto el vestido y me observo frente al espejo. Esa parece fácil, pienso - Segundo: fíjate en cómo trata a los demás, a los que no le aportan nada directamente. Si a ellos los trata mal, en cuanto consiga de ti lo que busca, te tratará igual. - Trago saliva- Y tercero: lárgate si habla más que escucha o te sientes incómoda. No lo justifiques.
- Otra de las teorías que se plantean en la paradoja de Fermi es que existe una barrera evolutiva que impide que las civilizaciones lleguen a encontrarse. ¿Y si ocurre lo mismo en las relaciones? Aunque exista conexión, hay obstáculos invisibles que actúan como filtro, impidiendo que conectemos completamente con alguien. Como, por ejemplo, el miedo a mostrarnos vulnerables, la autoexigencia desmedida, las heridas sin cicatrizar, las creencias sobre el amor, la falta de sincronía vital, la necesidad de control, el autosaboteo o la lealtad familiar.
El gran filtro emocional.
- Tal vez el error no esté en preguntarnos si el amor existe, sino en aceptar que llevamos demasiado tiempo buscándolo en el lugar equivocado. Quizá la verdad sea más fácil e incómoda. Buscamos fuera lo que deberíamos estar buscando dentro. Por ahora la paradoja del amor moderno seguirá siendo un misterio para mí. Aunque si algo voy entendiendo es que el amor puede aparecer de infinitas formas, pero ninguna se asemejará a la que imaginábamos.
- Vivir es arriesgar y al arriesgarnos nos exponemos al dolor. Tarde o temprano, aparentar ser fuerte acaba debilitándonos. Quizá la verdadera fortaleza reside en aceptar nuestra vulnerabilidad. La valentía no consiste en resistir, ocultar nuestra fragilidad o no sentir miedo, sino en permitir que todas esas emociones nos acompañen. Lo fácil es que los demás vean la luz.Lo difícil es mostrar nuestras sombras.
- - ¿Conoces la frase de Carl Sagan? Literalmente los elementos que forman nuestro cuerpo provienen de restos de estrellas que murieron hace millones de años. Los desechos estelares alimentan nuevos planetas, estrellas y vida. Es un ciclo cósmico. ¿Por qué no utilizar aquello que nos conformó para dar sentido a lo que vivimos emocionalmente, también? El universo está hecho de polvo de estrellas... y también de historias.
- Y de amor.-
- - La fragilidad de un hombre es proporcional al número de caballos que tiene su coche.
- A veces creemos que no tomar decisiones nos mantiene a salvo y, como me recordó mi madre hace algunos meses, la inercia acaba siendo una elección..., aunque a la deriva, porque el universo no se detiene a esperarte. Primera ley de Newton.
- Gabriel García Márquez escribió: "Crecemos con sueños en nuestros ojos y canciones en nuestros labios, y descubrimos luego que la vida no es lo que pensábamos que sería. Y luego descubrimos la nostalgia."
- - Decía Gabriel García Márquez que el periodismo es el mejor oficio del mundo porque tienes el privilegio de cambiar algo todos los días. Puede que no siempre lo hayamos conseguido, pero lo hemos intentado.
- El éxito no es fruto de la casualidad, sino del trabajo colectivo, la confianza y la capacidad de adaptarnos a lo que venga.
- "Quien con monstruos lucha, cuide de convertirse a vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti."
- Hoy en día sabemos que la química juega un papel fundamental en en el enamoramiento. Según la antropóloga Helen Fisher el amor se divide en tres circuitos cerebrales. En el primero, la testosterona y los estrógenos son los encargados de provocar el flirteo, la excitación y los pensamientos intrusivos, entre otros. Después aparece la adrenalina. La atracción sexual se vuelve adictiva, se libera dopamina, generando sensación de placer y la necesidad de más. Nuestro cuerpo libera serotonina, igual que ocurre en una enfermedad mental.
- La amistad también es un flechazo. Elegimos a aquellos que son parecidos a nosotros: edad, gustos similares, contexto socioeconómico o a las que serán capaces de detectar a la bandera roja andantes que te mandará directa al psicólogo. De hecho, varias investigaciones revelan que las mejores amistades comparten ondas cerebrales y tienen patrones de respuestas neuronales coincidentes. En resumen, que la amistad también va de química.
- Tal vez lo que ocurre entre Adrián y yo sí tiene una explicación, como en la paradoja de Olbers. Nuestra historia ha tenido un principio y, probablemente, tendrá un final. En nuestras vidas aún persiste el eco de quienes un día formaron parte de ellas, provocando confusión emocional. Los secretos, las mentiras y las traiciones también se interponen entre nosotros, como el polvo cósmico lo hace con la luz de las estrellas. O puede que lo que hay entre nosotros haya alcanzado una magnitud tan grande que su longitud de onda se ha estirado hasta el extremo. Se ha desplazado completamente al rojo, volviéndose invisible a nuestros ojos.
- Hasta esta misma noche nunca entendí a qué se refería Milan Kundera cuando leí esta reflexión en La insoportable levedad del ser. Él decía que el vértigo es distinto del miedo a la caída. Es una atracción fatal hacia el propio deseo de saltar y de la que nos defendemos espantados.
- Alejandro Jodorowsky dice que estamos irresistiblemente atraídos por quien nos traerá los problemas necesarios para nuestra propia evolución. Adrián es mi agujero negro. Misterioso, peligroso y con un campo gravitacional tan grande que consigue atraparme. Me pregunto si encontraré la fuerza para romper este vínculo y liberarme de la atracción destructiva de Adrián, o seré, finalmente, consumida por su magnetismo.¿Qué viene Adrián a enseñarme?
- Las hermanas Brontë, Nicholas Sparks, Jane Austen, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez o Milan Kundera, entre otros, nos recuerdan a través de los siglos que el amor sigue siendo una fuente inagotable de inspiración. Y no solo en la literatura, también en la música y en el cine se refleja la complejidad de este lenguaje universal. Por supuesto, en la vida real las declaraciones de amor suelen ser menos elocuentes, pero sí podemos empatizar con cada historia hasta que se nos encoja el corazón. Los sentimientos se cuelan a través de los protagonistas, fabricando una especie de diccionario del amor y ofreciéndonos algunas de las frases más inolvidables de la historia. El "He cruzado océanos de tiempo para encontrarte" en Drácula; "Como desees" en La princesa prometida ; "Su tú saltas, yo salto" en Titanic; "Siempre nos quedará París" en Casablanca; "Parece que va a llover" en los Hombres de Paco o "Yo solo tengo que mirar tus ojos para ver galaxias enteras reflejadas en ellos" de este agujero negro que me destruirá. Con esta frase, Adrián se ha sumado a la lista de las frases más románticas de la historia.
- - ¿De veras crees que alguien puede estar siempre a la altura de tus expectativas? Eres demasiado exigente, Carlota - Mi madre sacude la cabeza.
- Con él es como si viviese una partida de ajedrez constante. Es cabezón, egocéntrico y ... nunca está de acuerdo conmigo a la primera. Todo es difícil entre nosotros. Pero cuando por fin nos alineamos, funciona. Y es... simplemente perfecto. No obstante, creo que el amor debería ser pacífico y sencillo. ¿Sabes?
- Si idealizas el amor, lo condenas a decepcionarte una y otra vez. ¿No crees?
- En la carrera me enseñaron que el universo se rige por cuatro fuerzas fundamentales. La gravedad mantiene unidas a las galaxias y permite que las estrellas nazcan y que los planetas giren. También es la fuerza entre las personas la que nos mantiene unidos, a pesar de la distancia; el motor que nos empuja a relacionarnos con intensidades diferentes: del afecto y la amistad a la intimidad y el deseo.
La segunda es el electromagnetismo. La luz que permite que exista la vida. La misma que nos hace visibles, la que nos ha traído hoy hasta aquí, frente a un micrófono. Una fuerza que, bien enfocada, es capaz de mover montañas. Una chispa que enciende y un magnetismo que arrastra.
La tercera fuerza es la fuerza nuclear fuerte, que mantiene unidos nuestros cimientos. Sostiene lo más esencial: nuestros principios, la lealtad, la familia, el compromiso y la confianza.
La cuarta, la fuerza nuclear débil. Esta transforma, convierte y descompone. Es la ambición, la culpa, la verdad, la esperanza, la vulnerabilidad y el miedo. El motor del cambio que permite nuestra evolución.
Y hay una quinta fuerza que gobierna a todas las demás. No aparece en ningún libro de física, ni puede medirse en aceleradores de partículas ni en fórmulas matemáticas. Pero es más poderosa que ninguna. Desafía a la gravedad y te sostiene, incluso cuando todo lo demás se desmorona.
Esta quinta fuerza es el amor. Un acto de resistencia que enfrenta un mundo inerte. El amor crea y destruye al mismo tiempo. Una fuerza que impulsa, une, sostiene y transforma.
A veces es caótica y, a veces, irracional. Una aleación indisoluble entre el miedo y el gozo. Y, sobre todo, una experiencia humana que trasciende cualquier intento de explicación lógica.
Y eso es lo más fascinante. Que el amor es una fuerza que nunca se puede definir del todo.En un mundo donde buscamos constantemente respuestas y certezas, el amor nos recuerda que hay belleza en lo desconocido.
Todas las fuerzas juntas forman un pentaedro que sostiene la estructura del universo. Todo lo que sucede en él responde a una de estas fuerzas. En los primeros instantes tras el Big Bang, solo existía una única, llamada primordial. Luego se fragmentaron, pero todo procede de un mismo origen y surgen del mismo deseo: mantener el equilibrio para que el universo siga teniendo sentido.
- Durante todos estos años creí que vivía anestesiado, con un corazón que bombeaba mecánicamente, incapaz de sentir. Un órgano roto, a fin de cuentas, inservible. Creí que la indiferencia me protegía, que me había hecho inmune al dolor. Pero ahora me doy cuenta de lo mucho que me he equivocado. El dolor no tiene fin y es capaz de arrastrarte con violencia hasta desgarrarte. La forma más cruel de morir por amor no es perder a la persona a la que amas, sino saber que ella ha elegido herirte conscientemente. Ha utilizado tu vulnerabilidad como arma y te ha destruido sin piedad.
- Cuando era pequeña, me daba miedo pensar en la muerte. Me despertaba por las noches aterrada y gritando. Me paralizaba la sola idea de no comprender lo que sucedería después. No soportaba perder el control absoluto y cargar con la incertidumbre. Estudiar Astrofísica me daba la falsa seguridad de controlar mi entorno, mi vida y mi destino. En la primera clase de Cosmología, alguien me habló de frente de la muerte. No de la mía, sino de la del universo entero. Paradójicamente, esa perspectiva me dio paz. Incluso nuestro universo tenía un final. ¿No era lógico que lo estuviera todo lo demás?
- Júlia me entiende y por eso no insiste en hablar sobre el tema. Ambas compartimos la confusión y la rabia de haber sido engañadas por nuestra propia familia. Se supone que son nuestro refugio y que deberían protegernos, no mentirnos.
- El cerebro humano está diseñado para sobrevivir y, aunque intentamos aferrarnos a los buenos recuerdos. Las emociones negativas se reaviven más intensamente.
- No sé por qué nos resulta tan evidente descubrir lo que ocurre en las relaciones ajenas y luego somos incapaces de reconocer lo que sucede en las nuestras.
- Nadie se despierta por la mañana con la idea de ser el malo de la película. Somos víctimas de nuestras circunstancias, aunque también dueños de nuestras decisiones. Todos nos hemos puesto en la piel del héroe y del antagonista alguna vez. Todos somos versiones parciales de una misma historia. Cambiamos de piel en el instante en el que nuestros actos se oponen o interfieren en los planes del otro, a pesar de nuestro objetivo sea igual de lícito. Yo me he convertido, al mismo tiempo, en la antagonista en la historia de Adrián y en la antiheroína de la mía propia.
- - Llevas toda la vida buscando su validación. Es hora de que dejes de mendigar amor a quien no sabe darlo y decidas quién quieres ser.
- La teoría del todo o nada ha sido el marco teórico mental y mi brújula emocional durante muchos años. Lo apliqué a gran parte de los aspectos de mi vida. Stephen Hawking buscaba unificar y entender todas las fuerzas que componen el universo y yo quería comprender el amor y los vínculos humanos a través de las fuerzas invisibles de nuestra vida. Según mi teoría, las apuestas eran blanco o negro. O te entregabas por completo, o no te entregabas en absoluto. Una visión dicotómica de la realidad, donde no existían las medias tintas ni las zonas grises. Acepté que la nada era necesaria para valorar el todo, y que cada error o acierto me acercaba un poco más a mi destino final. He vivido todos estos años extremos, pero en este viaje he descubierto que el amor en todas sus formas desafía las leyes de mi teoría. Que las contradicciones son necesarias para que surjan el movimiento y la transformación.Que cada elección se convierte en un conflicto, porque implica una renuncia. La vida es un baile en la cuerda floja entre luces y sombras, éxitos y fracasos, caos y armonía, encuentros y despedidas, pasión y desolación, principios y deseos, libertad y destino. Un pulso entre la lealtad y la traición, la honestidad y el engaño, la integridad y la corrupción, la verdad y la mentira. Ahora empiezo a comprender que ambos polos coexisten en mí.
El amor no es entonces un juego de todo o nada, sino que está repleto de matices que hacen de él la esencia de nuestra existencia. Entre el blanco y el negro no hay una escala de grises. Entre el blanco y el negro hay un espectro de colores y de posibilidades donde los seres humanos habitamos.
- Todo en esta vida nace para morir, tiene un principio y un fin, incluso nuestro universo. Y, tarde o temprano, todo concluye. Según la teoría del Big Bang de una singularidad nació lo que conocemos hoy en día. Casualidad o no, una fuerza desconocida desató una energía titánica dando paso a un universo que evoluciona hasta que, probablemente, se precipite su final.


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