Una danza con el príncipe de los Fae -Elise Kova

Una danza con el principe de los fae  - Elise Kova

Una danza con el príncipe de los Fae |
Elise Kova 

Sinopsis 

Sabía que venderían su mano en matrimonio. Pero nunca imaginó que el príncipe de los fae sería el comprador.

Katria juró que nunca se enamoraría. Ya sabe lo que significa el «amor» gracias a la crueldad de su familia. Por ello, cuando la entregan en matrimonio al misterioso lord Fenwood, lo único que desea es tener una vida mejor que la que deja atrás.

Pero su nuevo marido hace que le resulte casi imposible no enamorarse de él. A medida que la atracción entre ellos crece, también aumentan las peculiaridades de su nueva vida: reglas extrañas, gritos en mitad de la noche y ataques de fae que Katria nunca pensó que fueran reales. Pero lo peor ocurre cuando es testigo de un ritual que ningún humano debería presenciar y termina en la tierra de Midscape.

Sobrevivir allí siendo humana es muy duro, sobre todo porque Katria se ha apoderado involuntariamente de la magia de los reyes ancestrales; una magia por la que un sanguinario rey está dispuesto a matar con tal de mantener su trono. Trono que, en realidad, pertenece legítimamente al marido de Katria.

El poder para salvar a los fae está en manos de Katria. Pero ¿quién la salvará a ella de un amor que juró no sentir jamás?

Crítica

Una danza con el príncipe de los fae, la segunda entrega de la saga Casadas con la magia, es un ejemplo fascinante de cómo un envoltorio impecable puede sostener el interés del mercado. Aunque el título ya tiene un tiempo en las estanterías, sigue resonando con fuerza gracias a una estrategia de marketing sagaz y a la cuidada estética de la editorial Umbriel. Sin embargo, tras la preciosa encuadernación, se esconde una obra que lucha por encontrar un equilibrio entre su ambición política y la verdadera profundidad de sus personajes.

A primera vista, la premisa parece un eco de La Bella y la Bestia, pero Elise Kova intenta romper ese molde con matices propios. El inicio es prometedor: la transición de Katria, desde una vida de miseria hacia la intrigante mansión de su misterioso marido, está narrada con buen ritmo. La atmósfera de la casona y los diálogos iniciales siembran una semilla de misterio que cautiva al lector, prometiendo una evolución que, lamentablemente, se diluye al cruzar el umbral del reino fae.

Es precisamente allí, al introducir el sistema de magia, donde la estructura flaquea. El crecimiento de Katria se siente forzado y se le asignan roles que carecen de credibilidad. Davien, por su parte, se presenta como un personaje irritante y con tintes infantiles, obsesionado con la corona a cualquier precio. Esta falta de carisma hace que el romance se perciba deslucido y que las escenas de mayor carga sensual resulten metidas con calzador, en lugar de ser el desenlace natural de una conexión emocional.

Paradójicamente, la verdadera alma del libro reside en sus figuras secundarias y en los detalles artísticos. La historia de Hol y su familia, junto al pequeño Raph, posee la calidez que les falta a los protagonistas. Asimismo, el uso de la música se alza como uno de los puntos más luminosos de la novela. La relación de Katria con el laúd y la belleza de la canción principal aportan una sensibilidad única, creando momentos de una carga poética que logran traspasar las páginas. Es en estas notas musicales donde encontramos la esencia más pura de la protagonista.

No obstante, la ejecución técnica del libro presenta fallos que un lector atento no puede pasar por alto. Se ha vuelto una marca negativa en las traducciones de la autora la repetición incesante de ciertos términos; en esta ocasión, el uso obsesivo de la palabra "tándem" termina por desgastar la lectura, evidenciando un descuido en la corrección final. Este vicio léxico, sumado a un tablero político descompensado —donde villanos como Boltov no cuajan y personajes como Allor desaparecen de forma abrupta—, refuerza la sensación de que a la obra le faltó un proceso de pulido más riguroso.

Como punto a favor, cabe destacar el manejo del folklore fae. La incapacidad de mentir, la astucia en los pactos y la danza macabra hasta el sangrado de los pies son guiños brillantes a la mitología clásica. Pero estos aciertos, junto a la belleza de las melodías del laúd, no logran ocultar una fórmula que se siente agotada por el peso de un ritmo final errático.

En definitiva, esta entrega deja una duda razonable sobre la continuidad de la saga. Para trascender el éxito efímero de lo visual, la narrativa debe permitir que sus personajes maduren más allá de los esquemas habituales del género y cuidar la carpintería del lenguaje tanto como cuida sus portadas. De lo contrario, nos quedaremos solo con un producto bonito que, al abrirse, se desvanece entre los dedos.


Una danza con el principe de los fae  - Elise Kova


Frases

- Cuando el dinero se acabó, Joyce vendió los cuadros, después la plata de Padre, luego las joyas y los vestidos de mi madre, a continuación todo lo que había de valor en mi pasillo. Vendió y vendió para financiar sus fiestas y ambiciones. Vendió para intentar reclamar algo de la gloria que murió con mi padre.

- Me doy cuenta de que nunca había creído de verdad en los feéricos hasta ahora. Hablaba de ellos. Advertía a mis hermanas sobre ellos. Creo que incluso intentaba buscarlos durante esas neblinosas cabalgatas matutinas. Pero en el fondo de mi corazón, nunca creí en las viejas leyendas de que los bosques estaban llenos de fae: seres nómadas de una guerra muy lejana entre humanos y criaturas mágicas.

- Todos los feéricos nacen con habilidades innatas. La mayoría tienen alas o garras que pueden invocar a voluntad, junto con varios otros rasgos heredados de las bestias del bosque. Pero una habilidad que comparten todos los feéricos es el don del glamour: los feéricos pueden darse el aspecto que quieran. Eso sí, es solo una ilusión, un truco de magia de los sentidos y muy difícil de mantener una vez que los tocan.

Toda mi vida he sido un recipiente, he permitido que otras personas me llenaran de sus deseos, necesidades, pensamientos… Hay tanto de todos los demás ahí dentro que no queda sitio para mí. Y ahora, cuando necesito algo de mi propia creación para ofrecer, no encuentro nada.

Escúchame, dice una voz nueva en mi interior, azuzada por lo fugaz que es este mundo. Escucha mi canción. Esta es para ti y solo para ti. Escúchala ahora, porque puede que no vuelva a tener el valor de tocarla otra vez. No sé de quién es el corazón que late dentro de mi pecho, pero es más fuerte que el que he conocido toda mi vida, más seguro. Tiene deseos y necesidades propios y parece asegurarme con cada latido febril que no permitirá que le nieguen nada.

El amor es lo más parecido que tenemos al significado en este mundo. El amor de una madre por sus hijos, el amor por quiénes somos y por todos los que se esforzaron antes de nosotros para entregarnos el mundo como lo tenemos ahora… El amor es la razón por la que vivimos, por la que luchamos, por la que seguimos adelante cuando las cosas se ponen duras… No siempre es fácil, pero es nuestro alivio de las verdaderas penurias, no la penuria en sí.

La magia… no diría que es algo que siento, no de manera consciente, al menos. Es más como un estado. Una percepción del mundo y de todos sus misterios, los que conoces y los que no, lo que puedes controlar y las fuerzas con las que no puedes hacer nada más que someterte a ellas. La magia es una de las cosas más grandes que conoceremos jamás y que nunca seremos capaces de explicar. Conocer la magia es como tocar a los viejos dioses que crearon esta tierra a partir del caos primordial. Es abrazar el atisbo de grandeza que todos poseemos en nuestro interior, es estirarse con valentía hacia lo que podría ser y no lo que es, tanto en nosotros mismos como en el mundo a nuestro alrededor.

- A lo mejor la vida de estos bardos consiste en buscar un arrebato de inspiración, o de entretenimiento, tras otro. No tienen lealtades, ni fidelidad, más que hacia la musa de la música.


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