La gran tienda de los sueños - Miye Lee

 

La gran tienda de los suenos - Miye Lee
La gran tienda de los sueños | Miye Lee 

Sinopsis 

Penny ha conseguido su trabajo soñado: a partir de ahora formará parte del equipo del señor Dallergut, el iluminado propietario de la Galería de los Sueños, un lugar único donde sólo se  puede entrar dormido y donde exclusivamente se venden sueños. A medida que Penny aprende a desenvolverse en sus nuevas tareas, descubre también el secreto que hace de esta fabulosa tienda un lugar tan especial. Cada sueño que allí se vende tienen una función mágica: la capacidad de despertar emociones enterradas, de dar vida a sentimientos nunca experimentados y, muy a menudo, de superar traumas, como un duelo o el final de una relación amorosa. Aprende que un sueño premonitorio, como el de tener un bebé, es una pequeña incursión en el futuro, y que incluso las pesadillas pueden ser aliadas muy valiosas para superar un momento crítico de la vida.

Miye Lee, no sólo es la artífice de uno de los mayores éxitos recientes de la literatura coreana, con esta novela ha creado una historia de fantasía misteriosa y conmovedora que celebra el increíble poder de los sueños, capaces de influir en nuestro porvenir, aunque a menudo no lo sepamos.

Crítica

La gran tienda de los sueños seduce desde el primer contacto: una portada delicada, guardas cuidadas y la promesa de un mundo de fantasía cozy. Este subgénero —curiosamente dominado por autoras asiáticas— se ha tomado el mercado editorial, y no es difícil entender por qué. En un mundo que exige velocidad, productividad constante y donde la realidad suele ser poco amable con el ser humano, estas historias funcionan como refugio. Son cobijas narrativas, techos seguros en días de lluvia: invitan a la pausa, a la lentitud y a una calidez que escasea fuera del libro.

El universo que imagina Miye Lee es, sin duda, precioso. Está lleno de ideas sugestivas, espacios que despiertan la curiosidad y conceptos que prometen mucho desde sus primeras páginas. Sin embargo, esa misma riqueza se convierte en uno de sus puntos débiles: la autora apenas roza el potencial de su mundo. Hay escenarios, reglas y personajes secundarios que piden a gritos mayor desarrollo, pero que se quedan en la superficie, como vitrinas hermosas que no permiten entrar del todo.

Aún así, la novela logra conectar con el lector gracias a Penny, su protagonista. Su llegada al trabajo de sus sueños —la famosa tienda— activa una pregunta inevitable: ¿alguna vez nos encontraremos con ese lugar ideal donde nuestro talento sea visto, incluso cuando nosotros mismos dudamos de él? Penny encarna esa inseguridad tan contemporánea, esa sensación de no ser suficiente, y en ese punto la historia toca una fibra muy reconocible.

En ese mismo sentido, resulta un gran acierto —y uno de los momentos más humanos del libro— el episodio en el que Penny comete un error grave y es víctima de un robo en el banco. Esta equivocación no solo rompe con la idea de una protagonista idealizada, sino que la vuelve más real y cercana. Aunque sabemos que Penny no es perfecta, este hecho nos recuerda algo esencial: errar es profundamente humano, y la novela acierta al permitirle fallar sin convertirla en una heroína inmaculada.

El señor Dellegurt, su jefe, representa una figura casi utópica en el panorama laboral actual: alguien que ve lo mejor en sus empleados, confía en ellos y ejerce la autoridad desde la compasión. Para esta lectora, acostumbrada a enfrentarse a un sinfín de ofertas laborales vacías y deshumanizadas, resulta inevitable pensar que bastaría con que un jefe real fuera apenas una quinta parte de lo considerado y buena gente que es Dellegurt para sentir que, quizás, ese sí sería el lugar correcto.

En términos estructurales, La gran tienda de los sueños propone una narrativa fragmentaria que se aleja del esquema clásico de inicio, nudo y desenlace. No obstante, sí existe un intento de nudo que la propia novela enuncia: el de las personas que han dejado de dormir. Individuos permanentemente conectados, atrapados en la espera de un like, en el scroll infinito de las redes sociales, observando la vida que desean tener o sometidos a la exigencia constante de vivirlo todo. Se trata de un conflicto profundamente actual y con un enorme potencial simbólico.

Sin embargo, este nudo nunca termina de desarrollarse ni de encontrar una resolución clara. La problemática se menciona, se reconoce, pero queda suspendida, sin consecuencias narrativas reales. En su lugar, la historia se dispersa en relatos individuales de los clientes de la tienda que, a través de los sueños, logran comprenderse mejor, dar un paso adelante o simplemente sobrellevar ciertas situaciones de su vida cotidiana. Aunque estos fragmentos funcionan de manera aislada y resultan entrañables, también diluyen la sensación de avance y refuerzan la impresión de estar ante una sucesión de escenas agradables más que frente a una novela con un arco narrativo sólido.

Algo similar ocurre con los Noctílucas, personajes que en un primer momento despiertan gran curiosidad y prometen ampliar las capas simbólicas del relato. Su presencia resulta sugerente, casi misteriosa, pero finalmente se diluye sin mayor desarrollo ni impacto real en la historia, reforzando la sensación de potencial desaprovechado que atraviesa la novela.

A esto se suma, en varios pasajes, la percepción de estar leyendo una suerte de autoayuda encubierta. Algunas enseñanzas se presentan de manera excesivamente explícita, como si la autora sintiera la necesidad de subrayarlas y explicarlas con cuidado extremo, casi “con plastilina”, especialmente pensando en las nuevas generaciones. Aunque la intención es comprensible y en ocasiones bienintencionada, esta sobre explicación resta sutileza al relato y debilita la confianza en la capacidad del lector para llegar por sí mismo a esas conclusiones.

Entre los momentos más imaginativos de la novela destaca la invitación que recibe Penny para conocer a los creadores de sueños. Esta escena resulta especialmente llamativa por la diversidad de personajes que la conforman: algunos profundamente distintivos, otros más arquetípicos, ligados a épocas representativas del año, como la figura de Papá Noel en Navidad. Este pasaje evocó inevitablemente el imaginario de la película animada El origen de los guardianes, reforzando esa sensación de estar ante un universo que dialoga con referentes culturales compartidos y que, por momentos, logra expandir su magia.

Este carácter fragmentario encuentra una posible explicación en el propio recorrido editorial de la obra, que nació como una auto publicación digital antes de ser acogida por un gran sello. Ese origen independiente se percibe en la estructura del texto, más cercana a una colección de viñetas unidas por una misma atmósfera que a una novela concebida desde el inicio como un todo orgánico.

En consecuencia, La gran tienda de los sueños se queda en la promesa. Conmueve, reconforta y acompaña, pero no termina de profundizar ni de incomodar. Es una lectura amable, ideal para quienes buscan descanso más que conflicto, abrigo más que cuestionamiento. Por ello, esta obra recibe 3 estrellas, con la esperanza puesta en su segunda parte, que ya espera en la estantería, confiando en que logre desarrollar con mayor valentía y profundidad el mundo —y las ideas— que aquí apenas se insinúan.

La gran tienda de los suenos - Miye Lee



Frases

- [16] - El tiempo que en más estima tengo es cuando todos duermen. Durante esos momentos, no hay  remordimientos acerca del pasado y desaparece la ansiedad acerca del futuro. No obstante, las personas que recuerdan un pasado feliz no incluyen en sus memoria s el tiempo durante el que estuvieron dormidos,  los que anticipan un grandioso futuro no esperan con ganas las horas de descanso. Y los que están profundamente dormidos no son conscientes de su presente, ¿Cómo podría yo, que me falta tanto por aprender, ofrecerme a gobernar ese tiempo tan complicado?

- [20] Sin embargo, era cierto que en el mundo había muchas cosas que no se podían comprender a no ser que fuera mediante la fe. De la misma manera que se acaba por aceptar mediante la fe. De la misma manera que se acaba por aceptar la dinámica del ciclo vital, en el que se nace de la nada y se recibe la muerte aunque se haya estado viviendo hace poco segundos antes, los habitantes de la ciudad habían asimilado la parábola con naturalidad. Ciertamente, el hecho de que todos nosotros soñemos cada noche, la galería de los sueños que el Tercer Discípulos creó hace tantísimo tiempo, y los que lo sucedieron hasta llegar a Dallegurt eran la prueba de que todo ello seguía vivo.

- [24] No importa lo bueno que sea un sueño, al fin y al cabo, no es más que un sueño.

- [28] -Cada vez que me detengo a reflexionar sobre los sueños, me surge esta duda: ¿ por qué  la gente duerme y sueña?  Porque todas las personas somos imperfectas y al mismo tiempo ignorantes, cada una a su manera. Ya sea gente que sólo ve lo que tiene delante como el Primer Discípulo , o gente que se aferra al pasado como el Segundo, es fácil que a uno se le escape lo que es realmente importante. Por eso mismo, el Dios del Tiempo  le encargó al Tercer Discípulo las horas de sueño e hizo que ayudara a los otros dos. ¿Por qué con sólo dormir desaparecen, como nieve que se derrite, las preocupaciones de ayer y encontramos fuerza para vivir un nuevo día? Es justo por esto: ya sea si dormimos profundamente sin soñar o si tenemos los sueños agradables que se venden en la Galería, todos aprovechamos  el tiempo en que dormimos para dejar zanjados los asuntos del día anterior y prepararnos para el siguiente. Visto así, las horas de sueño dejan de ser un tiempo inservible.

(…)- En mi opinión... El dormir y los sueños... en una vida que se extiende vastamente ante nosotros, son como un punto y seguido que el Dios del Tiempo nos ha concedido con benevolencia para que hagamos una pausa.

- [40] - Todos los sueños que hay en esta planta son obras exquisitas que yo mismo he traído  aquí, tras darle el visto bueno personalmente. Lo que más detesto es que los clientes compren sin pensar esos artículos tan exquisitos y que se quejen diciendo que "fue una porquería de sueño". Recuerda esto sin falta: si vendemos los sueños a cualquier cliente, no sabrá valorarlo y al final, no podremos cobrarles lo que valen de verdad.

- [79] - El amor empieza desde el instante en que uno se da cuenta de sus sentimientos por el otro. Ya sea correspondido más tarde o no, nuestro papel acaba ahí- le respondió Dallergut, con la misma expresión alegre de siempre.

-No me gustaría que no fuera correspondida. Eso sería muy triste.
- Pues, ¿no dices que los sueños sólo se quedan en sueños? Démosle un voto de confianza a cómo ella actuará en la realidad. 

- [104] - Todos solemos preocuparnos por el rumbo que tomarán nuestras vidas. ¿Está diciendo que a usted de verdad no le interesa? - se unió Weather a interrogarla.

Penny pudo ver que su compañera y Dallergut estaban extremadamente exaltados.

- Las personas no somos como un coche de conducción automática que sigue un rumbo determinado. La esencia de vivir está  en aprender uno mismo cómo poner en marcha el motor, cuándo pisar el acelerador y elegir cuándo hacer uso del freno durante nuestra existencia. Convertirme en guionista famosa no es mi única meta. Disfruto de la vida escribiendo historias y me quedaré satisfecha, ya llegue con ello a la cosa o al desierto.

Dallergut no apartaba sus ojos de ella.

- Supongo que lo que les digo no les parece más que mera verborrea- añadió Narim, algo avergonzada.

- En absoluto. Nos ha impresionado. Con eso nos da a entender que piensa que, si concentra en el presente, experimentará como consecuencia natural un porvenir que corresponda a sus esfuerzos.

- [110] Ese futuro tan increíble que concibes en tu mente no existe aquí. Sólo existen el presente a disfrutar y los sueños a tener esta misma noche.

- [132] - Si lo piensan, los tiempos más duros son también aquellos en los que ponemos todo de nuestra parte para superar las dificultades. Una vez que pasan, pueden cobrar un sentido diferente dependiendo de cómo lo veamos. El hecho de que se encuentren ahora en plena forma tras haber atravesado una etapa así demuestra precisamente que tienen una enorme fortaleza.

- [136] Estoy orgullosa de todo lo que he. logrado hasta ahora. De la misma manera que tuve éxito en el pasado,  en adelante conseguiré triunfar, sea cual sea el desafío que tenga frente a mí. Lo que le hacía falta era aprender a confiar incondicionalmente en sí misma y liberarse de las presiones; es decir, adoptar una actitud más flexible ante la vida.

- [140] - ¿Sabes en qué se distinguen los sueños buenos de los mediocres?- preguntó Dallergut a su empleada.
- No sé … Creo que me lo mencionó antes en alguna ocasión...
La chica se puso a recordar las cosas que su jefe le había contado, mientras Maxim la miraba atentamente.
- Siempre dice que el valor de los sueños depende del cliente... Ajá, ya veo. La diferencia radica en si la clientela sabe reconocerlos. Es más importante que el consumidor se dé cuenta por sí mismos antes que dárselo a conocer. Así se sabe cuándo un sueño es bueno.
- Correcto. Una vez dejados atrás los momentos difíciles del pasado, deben percatarse de que ellos son quienes los han superado. Nuestra función es ayudarles a que recuerden por su propia cuenta.
- Ésa es la razón por la que vendemos sueños, pues, al fin y al cabo, todo queda en manos de los clientes ¿Estoy en lao cierto?
- Señor Dallergut, veo que ha encontrado a una empleada excelente - dijo Maxim, con una sonrisa aún más reluciente que los rayos del sol del exterior.

- [153] - Hay muchas personas en el mundo que no conocen lo que es el miedo. Dan por sentado tener una cama en la que dormir calientes,  comida recién cocinada como ésta y una casa donde vivir seguras. A mí me gustaría entrenarlas para que fueran más fuertes - replicó Maxim, tras ponerse las gafas.
- Nadie que te viera lo diría, pero te preocupas demasiado por cosas que no debes. Todo lo que dices está sólo en tu cabeza. Que yo sepa, en este mundo ya hay mucho a lo que temer: la envidia, la soberbia y cosas así son más aterradoras hoy en día que cualquier bestia.

- [159] ¿Cómo pretendes elaborar productos buenos viviendo como un pobretón? En los sueños creamos fantasías que no existen en la realidad. Los sueños y las fantasías siempre van de la mano. Deberías tener claro que pasando miserias nunca conseguirás crear nada fabuloso.

- [136] Estoy orgullosa de todo lo que he. logrado hasta ahora. De la misma manera que tuve éxito en el pasado,  en adelante conseguiré triunfar, sea cual sea el desafío que tenga frente a mí. Lo que le hacía falta era aprender a confiar incondicionalmente en sí misma y liberarse de las presiones; es decir, adoptar una actitud más flexible ante la vida.

- [196] - Cuando todos me elogiaron por la extrema libertad que sintieron al soñarlo, aun en mi temprana edad, me puse a reflexionar acerca de las imperfecciones de la realidad. En mi sueño podía andar, correr y volar, pero dejaba de ser así una vez que despertaba. De la misma manera que una orca no disfruta de la libertad en tierra y un águila no es libre bajo el mar,  todos los seres vivos gozamos de libertades limitadas;  la única diferencia es la forma y el grado en las que aparecen esas limitaciones - Slumber miraba alternadamente a la cámara y al público- Me gustaría hacerles una pregunta: ¿Cuándo sienten que su libertad está impedida?- preguntó dirigiéndose al público, que lo observaba aguantando la respiración- Ya sea el espacio, el tiempo o un defecto físico como el mío lo que los encierre, me gustaría pedirles que no se centren en eso; en cambio, concéntrense en encontrar algo en sus vidas que pueda hacerles libres. Si siguen ese camino, habrá días en los que se sientan en peligro,  como si estuvieran al borde del precipicio. Eso es justamente lo que me pasó este año, y tuve que soñar con caerme cientos de miles de veces por un precipicio para completar esta obra. Sin embargo, en el momento que dejé de mirar hacia abajo y decidí remontar el vuelo, alcancé a terminar el sueño de poder convertirme en águila y volar. Espero que se encuentren con ocasiones así en sus vidas y que el sueño que he creado les sirva de inspiración. Ésa es la máxima satisfacción a la que aspiro.

- [211] - La palabra inspiración es de lo más conveniente, ¿no lo cree? Es como si una cosa excepcional surgiera de la nada en cuestión de un solo instante. Sin embargo, al fin y al cabo, es algo que surge en la medida en que se ha invertido tiempo en ello y lo que se ha invertido pensando en ello. La diferencia ésta en si uno le pone empeño o no hasta dar con la respuesta. Usted la ha encontrado nada más y nada menos porque ha perseverado en su misión.

- ¿Eso significa que sí tengo talento?¿Cree que me va a ir bien de ahora en adelante?

- Es usted quien mejor sabe si está dotado de talento o no. Yo soy totalmente inexperto en el campo de la música. Lo único que puedo decirle es que debe dormir en función a lo que trabaja. Si quiere dedicarse a la composición, deberá saber que un buen descanso ayuda a tener la mente clara.

- [228] -Penny en mi opinión, existen dos fórmulas para estar contento con la vida que tienes. La primera es hacer todo lo que esté a tu alcance para cambiar si algo no te satisface.
- Tiene razón- comentó la chica, asintiendo.
- La segunda fórmula parece más fácil, pero es más difícil que la primera. Además, aunque uno cambie su vida, al final tiene que cumplir la segunda fórmula para sentirse en paz con uno mismo.
- ¿ Y cuál es esa fórmula?
- Aceptar que la vida que uno tiene tal como es y sentirse satisfecho con ella. Es fácil decirlo, aunque muy difícil de poner en práctica. Pero si lo logras, te das cuenta de que la felicidad está mucho más cerca de lo que crees.

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